Obra inconclusa colapsa avenida

El problema ya no es nuevo, pero sí cada vez más grave. Sobre la avenida Independencia, entre Río Bravo y Río Santa Catarina, en la colonia Fuentes sección Lomas, una obra inconclusa de la COMAPA ha terminado por colapsar la vialidad y complicar la vida diaria de quienes habitan en la zona.
Impacto en la comunidad por la obra inconclusa
Lo que inició como trabajos para atender fugas de drenaje derivó, con el paso de los meses, en una zanjas abiertas, escurrimientos constantes y un foco de contaminación que no ha sido atendido de fondo. Vecinos coinciden en que la situación lleva más de un año sin solución real. Recuerdan que la calle ya presentaba deterioro previo por fugas, lo que derivó en la apertura inicial, pero la intervención nunca se concluyó. “Abrieron y así se quedó”, relatan. Con el tiempo, los trabajos se retomaron de forma parcial, sin corregir el problema estructural, lo que ha permitido que el daño se agrave con cada lluvia.
Detalles sobre la situación de drenaje en la zona
El punto, explica San Juana Ibarra Hernández, funciona como un cauce natural. Cada vez que llueve, el agua baja con fuerza desde colonias aledañas, como Cumbres, Los Muros y otros sectores altos, arrastrando lodo y basura, y debilitando aún más la superficie. La corriente, describe, es tal que la calle se convierte “en un río”, lo que evidencia que cualquier reparación superficial está destinada a fallar si no se considera ese flujo natural.
Esa condición quedó en evidencia durante las lluvias intensas de marzo de 2025, que dejaron bajo el agua a gran parte de la ciudad y esta zona no fue la excepción. “Aquí todos nos inundamos”, recuerda Ibarra Hernández. Desde entonces, lejos de mejorar, el problema se ha estancado. Las intervenciones han sido intermitentes y, según los vecinos, hoy la situación es incluso peor, con zanjas más profundas y tramos completamente destruidos.
Reacciones de los vecinos ante la falta de soluciones
En toda una cuadra, las cocheras permanecen bloqueadas por montículos de tierra y excavaciones. A esto se suman los encharcamientos de aguas residuales que se acumulan en distintos puntos. Ante la falta de acceso, algunas familias han tenido que estacionar sus vehículos en calles aledañas, mientras otras han improvisado cruces colocando tablones sobre las zanjas, donde incluso es visible la tubería expuesta.
Los afectados también cuestionan la calidad de los trabajos realizados. Señalan que se han utilizado materiales que no resisten la fuerza del agua, por lo que las reparaciones se deterioran rápidamente. Insisten en que no se trata de “parchar”, sino de ejecutar una obra integral, con infraestructura adecuada, materiales duraderos y un diseño que contemple el volumen de escurrimientos que atraviesa la zona.

