Trump: ¿elegido? ¿enemigo del mundo? ¿de mesías a destructor?

Hagamos un breve recorrido para construir una bisagra en dos referentes de la ultraderecha mundial. En el primer caso, Javier Milei, presidente de Argentina. Como apuntábamos en una colaboración anterior, en entrevista con la conducta Viviana Canosa, de manera textual Milei señaló: "Moisés era un gran líder, pero no sabía divulgar. Entonces, Dios le mandó a Aarón para que divulgara. Kari (la hermana del presidente argentino, N/E) es Moisés. Y yo soy el que divulga". En su planteo del Elegido, del Mesías, Milei se apoya en la Biblia: "Aarón, hermano de Moisés.?En el Antiguo Testamento, hijo de Amram y Jocabed, de la tribu de Leví (Éx. 6:16–20); hermano mayor de Moisés (Éx. 7:7). Jehová lo nombró para ayudar a Moisés a sacar de Egipto a los hijos de Israel y para ser el portavoz de su hermano,?Éx. 4:10–16, 27–31;?5:1–12:51!"
Es muy difícil confirmar si Milei cree realmente que es el ungido por Dios. A la luz de su prevalencia por las corporaciones, se puede aventurar que tiene la pretensión de construir un escenario seductor. Fuera de esta formalidad, Milei señala que "Mi gran fuente de inspiración es Conan Milei (su perro), quien me ha empujado a descubrir los límites de lo posible aventurándome a lo 'imposible'. Y más allá también". Por eso la crítica del analista político Luis Bruchstein, "Es una vieja política que se vende como nueva con espejitos de colores encarnada en un personaje patético que en sus discursos sólo puede saludar a su hermana y a sus perros" (Página 12, ¿Qué ofrece Javier Milei? La ciénaga, 27/08/2023).
Inoculado por el misticismo, Milei dirigió su energía destructora a las posturas del papa Francisco, las cuales fueron criticadas virulentamente por Milei: "habría que informarle al imbécil ese que está en Roma"; el "maligno en la Tierra, ocupando el trono de la casa de Dios"; "promueve el pobrismo", con ese término que se presenta dulcificado como justicia social; "impresentable que está en Roma", que impulsa el "comunismo" y el "bien común". Todo esto bajo la premisa de que "mi enemigo es el socialismo", "el colectivismo" y el Estado, concebido como la materialización del maligno, una organización criminal. Así lo planteaba Milei, quien además se asume como un elegido, alguien que -según ha dicho- ha recibido señales.
Entre elegidos te veas.
Veamos ahora brevemente el segundo caso, bastante más peligroso por los alcances del poder que representa. En la prensa internacional se señalaba que Donald Trump y su asesora espiritual, Paula White-Cain, generaron controversia al establecer paralelismos entre Trump y Jesucristo durante la Semana Santa (hace pocos días). En la construcción del espectáculo, White-Cain afirmó que existe un "patrón" al ser ambos "traicionados y falsamente acusados", sugiriendo incluso una suerte de "resurrección" política victoriosa para Trump.
Es un argumento recurrente el de Trump. En referencia a Hillary Clinton, durante las elecciones de su primer mandato (cuyo sufragio se realizó el 8 de noviembre de 2016), vale recordar un episodio revelador: Donald Trump se comparó con Jesucristo en una cena benéfica. Invitado por la arquidiócesis de Nueva York, el candidato republicano asistió al evento junto a Clinton y aseguró haber trabajado como carpintero con su padre, al igual que el hijo de Dios. No hay evidencias de este pasado laboral, como tampoco es evidente lo que afirmaba Trump de Clinton: su odio a los católicos.
Este hombre que se asume como maravillosamente bueno (que siguiendo su política ve en Gaza, sobre los miles de muertos, un negocio inmobiliario; que ha generado la muerte en El Caribe de pescadores a los que se acusó de manera facilona de narcotraficantes; que secuestró a un presidente y a una diputada en su incursión intervencionista en Venezuela, entre otras), volteando su mirada hacia Irán, señalaba que "En las próximas dos o tres semanas les asestaremos golpes duros", "Los devolveremos a la?Edad de Piedra, a donde pertenecen".?Si no ceden a los planteos estadounidenses, "una civilización entera morirá", así como siguiendo el guion fijo de Trump, Marco Rubio (secretario de Estado de Estados Unidos), plantea que "Irán?está gobernado por lunáticos. Lunáticos fanáticos religiosos" (el dicho de "el burro hablando de orejas" es ilustrativo).
*Profesor UAM



