Columnas -

El abuso sexual infantil es más grave de lo que uno se imagina

  • Por: LUIS ALBERTO RODRÍGUEZ JUÁREZ
  • 30 ABRIL 2026
  • COMPARTIR
El abuso sexual infantil es más grave de lo que uno se imagina

Dos años tienen 730 días. Pero si quitamos los sábados y domingos, eliminamos periodos vacacionales y los inhábiles, porque no hay ciclo escolar, entonces nos quedamos con 185 días efectivos de clases en la educación básica en Tamaulipas.

Si esos 185 días los contrastamos con los 178 casos de abuso sexual escolar, reportados en su comparecencia ante el Congreso, por el Secretario de Educación de Tamaulipas, Miguel Ángel Valdez García, estamos hablando de un problema muy delicado.

Es decir, prácticamente un caso de abuso sexual escolar diario en todo el sistema educativo de Tamaulipas, entre 2024 y 2025.

Y solamente se trata de casos denunciados ante la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas porque es sabido que -por diversas circunstancias- muchos padres de familia no acuden a las autoridades ministeriales o porque sus hijos no tienen conciencia plena del abuso del cual son víctimas.

Docentes, intendentes y personal administrativo están entre los señalados como agresores de estudiantes, indicó el secretario de Educación tamaulipeco.

De las 178 denuncias registradas, únicamente en cuatro casos fueron promovidas por las autoridades educativas.

Se entiende, entonces, que 174 habrían sido promovidas por los padres de familia.

Si es así, estamos hablando de que en el sistema educativo hay serias deficiencias, omisiones y hasta probables complicidades que impiden no sólo que se denuncien los hechos, sino que se apliquen medidas preventivas y correctivas contra los agresores o potenciales agresores. Lo dicho por el Secretario Valdez García es que cuando se detectan hechos de este tipo se aplica el protocolo de prevención, detección y actuación en casos de abuso sexual. Y sólo cuando hay sentencia firme se inhabilita a los agresores, aun cuando en el periodo de investigaciones son separados de las instituciones y retenidos sus salarios. El abuso sexual infantil es más frecuente de lo que uno se puede imaginar.

Las niñas, niños y adolescentes son vulnerables no sólo en las escuelas, sino sobre todo en los ámbitos familiares.

Hay muchos casos en que son víctimas de padrastros, tíos o cercanos al ámbito familiar.

La disfuncionalidad en las familias es un elemento que contribuye a que haya abusos sexuales. Lo patético es que, muchas veces, las agresiones se cometen y se callan, generando complicidades ominosas.

Por ello, lo que ocurre en las escuelas tamaulipecas, revelado por el Secretario de Educación estatal, es apenas un asomo a la grave exposición de abuso sexual en el que se encuentran las niñas, niños y adolescentes, porque la mayor cantidad de casos se dan en casa.

El reto para enfrentar esta problemática es enorme. 

Y uno de los elementos centrales está en generar conciencia y preocupación en los adultos para evitarlo, sino también sensibilizar a los niños para que conozcan su cuerpo e identifiquen cuando pueden ser potenciales víctimas.

No es sencillo, pero ya hubo intentos; campañas que dejaron de hacerse por los cambios sexenales.


Continúa leyendo otros autores